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El ritual de vestirse de torero

El torero muestra un inmenso respeto hacia el acto que va a realizar, esta característica es una de las más destacables del ritual de vestir a un torero, por este motivo la sala en la que se viste suele estar bañada por el silencio. Este silencio se prolonga hasta el momento en el que el mozo le comenta que ha llegado la hora en el que el diestro debe dirigirse al ruedo.

Vestirse de torero tiene un protocolo el traje debe reposar sobre una silla cuidadosamente doblado colocado de la siguiente manera: la chaquetilla sobre la espaldera de la silla; el chaleco en la parte baja de la silla, y en el suelo las zapatillas; la taleguilla extendida sobre el asiento de la silla; la camisa, tapando la chaquetilla, con el fin de que no se arrugue y quede estirada (para evitar arrugas que en algunos toreros son presagia de mala suerte dentro del ruedo). Encima de la taleguilla se dispone la montera en cuyo interior se meten los cabos, la castañeta, los tirantes y los pantis; las medias se colocan encima de la camisa. El capote de paseo extendido presentando las imágenes religiosas de devoción del torero. 

Comienza el mozo de espadas vistiendo por los pies, «Como se visten los hombres», colocándose los pantis y las medias . continua con la taleguilla, los tirantes y la camisa. Ya para terminar la vestimenta el torero se coloca las zapatillas como algunos le llaman y ajuste de la castañeta

El rito de la vestimenta se hace en completo silencio hasta que el torero decida que está vestido de torero. El torero realiza movimientos simulando torear acomodándoselo al traje para sentirse cómodo con las sensaciones. A continuación y en plena soledad , evoca en un pequeño altar con sus imágenes religiosas las oraciones pidiendo  protección a Dios y a los santos de su devoción