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Cargar la suerte.

Este concepto es un tema muy controvetido y polémico. Vamos a hablar en este artículo de ello, exponiendo varias opiniones y teorías.
Cargar la suerte es fundamental en la tauromaquia, es a lo que le llaman “toreo verdad”.
Son muchas las definiciones y comentarios que se han vertido. He aquí algunos de ellos:

– Según algunos, cargar la suerte consiste en alargar los brazos el torero a un lado, ante la embestida de un toro, para dar salida a la res con mejores opciones de ligar pases sin rectificar ni perder pasos.

– Cargar la suerte es adelantar la pierna atrasada después de citar cuando el toro está en carrera con el objetivo de acercarse y estar situado para el siguiente pase. Cada vez se ve menos.

– “Cargar la suerte” es la acción de torear teniendo el diestro su cuerpo de perfil, alargando los brazos y teniendo los pies en mayor quietud para llamar al toro y hacerle la suerte a un lado.

– La acción de cargar la suerte es la piedra angular de la técnica del toreo. Cualquier toreo que se ejercite suprimiendo la cargazón de la suerte no es toreo. Durante toda la historia de la tauromaquia han surgido numerosos espadas pretendidamente revolucionarios, que modificaban, descomponían o suprimían las reglas del arte de torear y ninguno de ellos produjo revolución alguna, precisamente porque el edificio de sus invenciones prescindía de cargar la suerte. Es decir, que eliminaba su cimentación. Y, naturalmente, ese edificio se desmoronaba. Las innovaciones de los toreros pretendidamente revolucionarios se quedaban en modas y , por tanto, fueron pasajeras. Joaquín Vidal , “El Toreo es Grandeza”.

– Cargar la suerte, es quebrar el viaje del toro en su embestida: Es ese juego de gravitación del cuerpo sobre una pierna que consigue alargar el pase, le dará hondura y quedara colocado el burel en el lugar conveniente, para solo con un giro de pies, realizar el nuevo cite sin rectificación de terrenos.

– “En el toreo todo lo que no sea cargar la suerte no es torear sino destorear. Torear no es que el toro venga y usted se quede en la recta, eso es destorear; pero si usted carga, echa el cuerpo hacia delante con la pierna contraria al lado por el que viene el toro obliga a torear, si no le coge; porque es un obstáculo que usted le pone delante.”

– Pepe-Hillo decía: Cargar la suerte es aquella acción que hace el diestro con la capa, cuando sin menear los pies, tuerce el cuerpo de perfil hacia fuera, y alarga los brazos cuando puede.

– Paquiro decía: Cargar la suerte es el movimiento que hace el diestro en el centro de ella de bajar los brazos y meter el engaño en el terreno de afuera para echar del suyo al toro.

– José María de Cossío comenta: Cargar la suerte es la acción de torcer el diestro de perfil, alargando los brazos y teniendo los pies en la mayor quietud para llamar al toro y hacerle la suerte a un lado.

A continuación os copio un texto de Joaquin Vidal, en el cual explica un poco el tema.
“Cargar la suerte se produce en el segundo tiempo del lance de capa o del pase de muleta. He aquí su planteamiento : el torero se sitúa frente al toro. Literalmente frente al toro. No vencido hacia atrás , orillando su rectitud : lo que en la jerga llaman “fuera de cacho”. Situado de frente, se colocará “dando el medio pecho”. Es decir, no necesariamente encarado de frente, pero nunca de perfil: terciado. El toro estará a la distancia que dicten su bravura, su codicia y sus pies. Así colocado, el torero presenta el engaño.(…)
Bien; adelantando el engaño, el toro se fija en él (…)
A la presentación del señuelo, cuyo leve avance le basta para sentir los dardos de la provocación, la casta le revuelve la sangre al toro bravo e incita su instinto de ataque.(…)
Cuando cree que está a su alcance , humilla, para tirar el derrote y destruirla , pero no lo tira, porque el diestro mueve el señuelo , imprimiéndole el ritmo que demanda la embestida. En el preciso instante en que el toro iba a entrar en jurisdicción , el torero, dejando en su sitio el pie que le da lado, adelanta suavemente el otro, y esta es la acción de cargar la suerte. ¿Qué efecto produce? Pues que el torero ha ganado terreno al toro, desde luego acentuando el peligro. Pero a su vez, como muda la posición del capote o la muleta, el toro, al perseguir la presa, hubo de cambiar también su recorrido. A partir de aquí, el lance o el pase tienen una trayectoria en círculo, hasta el remate de la suerte, que será detrás de la cadera. El torero habrá “mandado” de tal guisa que dejará colocado al toro allá donde vaya a embestir de nuevo, sin que se vea obligado a rectificar su posición. Que vuelve a ser la del principio, sólo que ahora los pases se suceden apenas sin solución de continuidad- eso lo llaman “ligar”- y el torero continuará ejercitando la cargazón de la suerte en cada uno de ellos, con lo cual siempre habrá estado ganándole terreno al toro a lo largo de toda la tanda; siempre lo habrá estado obligando a seguir un recorrido primero recto, luego curvo, a manera de signo de interrogación, y el encastado animal acabará sometiéndose a su dominio”.

– A este texto, un aficionado le contestó ésto otro, que no tiene desperdicio:
Primero definir; luego perseguir. Una vez definida la suerte, se trata de perseguirla hasta encontrarla. Los griegos definieron las sirenas como seres mitólogicos mitad mujeres, mitad pescados. A pesar de estar perfectamente definidas, aún no las hemos encontrado. Con la maniobra de cargar la suerte, me temo, pasa lo mismo. El aficionado suele tener una facultad paranormal, que es la capacidad de retener esos inefables segundos de belleza durante toda la vida. Dicho lo cual cabe una pregunta: terminada la temporada y vistas algunas aclamadas y “orejadas” faenas ¿cuantas veces hemos visto adelantar la pierna que torea, ante la previa arrancada del toro?. Que cada cual se conteste a si mismo. Me temo que el mismo numero de veces que han visto hacer el paseillo a una sirena de pechos eburneos y canto celestial.

– Gregorio Corrochano lo definía asi: “Cargar la suerte es indicarle al toro el camino y obligarle a seguir el camino. ¿Se puede torear sin cargar la suerte?. Aparentemente sí, en puridad, no. Torear es mandar en el toro. y para mandarle el torero tiene que cargar la suerte. ¿Cómo? Adelántandole la pierna por donde ha de pasar y salir el toro, sin mover la otra. ¿Cuánto? Lo que haga falta, según las condiciones y estado del toro. Pero siempre hacia delante, nunca hacia atrás.”

– Domingo Ortega decía: Cargar la suerte no es abrir el compás, porque con el compás abierto el torero alarga, pero no profundiza; la profundidad la toma el torero cuando la pierna avanza hacia el frente, no hacia el costado.

– Aquí os dejo un párrafo de una entrevista a L.Fco.Esplá. Es interesante su filosofía.

. Maestro, ¿es importante para usted cargar la suerte para realizar el toreo purista?

. Con lo de cargar la suerte ocurre como con muchos tópicos, es necesario cuando se quiere hacer el toreo de verdad, comprometido, pero para eso se requiere el toro ideal, que acepte esa propuesta. Es absurdo cuando se quiere aplicar a todos los toros por sístema. Hay encastes que necesitan un desarrollo lineal del toreo y cargar la suerte es evocar el círculo, tratar de someterlos a la circunferencia. Es un contrasentido.

– Otro comentario: Hoy en día se torea mas bien descargando la suerte. Cargar la suerte es mas expuesto y mas puro, produce mayor mando y mayor belleza. Existen dos tipos de toreo: el toreo de verdad y el “no toreo” y ésto hoy es muy habitual. Pasa igual con las verónicas, ¿Decidme quién dá unas verónicas en toda su pureza, fijaros y veréis como no hay NADIE. Y no me digáis que si Morante, nada de nada. Si lo queréis comprobar, primero “definir teóricamente como se dan las verónicas” y luego lo comprabáis cuando veáis alguna corrida. ¿Se torea mejor que nunca?, sinceramente pienso que sí, con mas quietud, con mas conocimientos, con mas técnica; pero ¿con mas pureza?: eso ya es otro cantar.

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