La entrevista al pintor aficionado a los Toros

¿Qué diferencia hay entre una foto de temática taurina y una foto taurina?

Es complicado, quizás la diferencia estriba en que una fotografía taurina capta la esencia o alma propiamente taurina de un instante concreto, más allá de una simple foto de una temática determinada.

¿Cuáles son los fotógrafos taurinos que han admirado y por qué?

Principalmente a Pepe Arjona, del que hemos aprendido todo lo que sabemos. Él ha sido un faro en nuestra profesión y un espejo a seguir como persona y como genio de la fotografía.
Adjunto un texto que le dedicamos en nuestro libro Arjona, un siglo de instantes taurinos:
“Alguien dijo alguna vez que la fotografía es el arte de pintar con la luz, y qué mejor luz que la que baña a Sevilla para plasmar el arte convertido en imagen, con ese color de cielo azul tan especial, tan distinto, tan único. 
Muchos no conocieron a Pepe Arjona, auténtico pionero en su profesión, que inicia su carrera allá por los años cuarenta, comenzando a marcar un punto de inflexión en la fotografía de temática taurina. Pepe remueve los cimientos de lo establecido hasta entonces para innovar e introducir su impronta personal, cargada de una plasticidad estética y taurina tan distinta como particular. 

En Pepe Arjona destacó una sensibilidad singular para captar esos instantes únicos, creando una escuela y un estilo que supo transmitir de generación en generación. Aficionado cabal, hombre bohemio, de porte clásico y elegante, de gusto por las tradiciones y costumbres que rezuman sevillanía, detallista y amigo de sus amigos. En él brillaron valores como la sencillez, la honradez y la profesionalidad, el saber estar y el tremendo amor que profesaba a su familia. Ejemplo para los suyos como persona y como artista irrepetible.”

Además de él, a grandes contemporáneos suyos como Cano, Cuevas, Botán o Jesús. Otro gran fotógrafo y muy querido por el parentesco familiar ha sido el añorado Pepe Pozo Boje. O nuestro colega galo Maurice Berho. De todos hemos aprendido cosas.
A partir de la era digital, la fotografía cambia radicalmente; para bien en algunos aspectos como la celeridad o las mejoras en las prestaciones de las nuevas cámaras. Pero, por otra parte, se pierde el romanticismo del laboratorio blanco y negro, esa incertidumbre de acudir a revelar el negativo para saber si realmente captaste, o no, la foto que pensabas. Hoy en día que la fotografía está al alcance de todo el mundo, hay muchos aficionados a la fotografía taurina, pero no tantos fotógrafos taurinos profesionales. Eso no significa que no haya buenos fotógrafos, que los hay, de los que admiramos sus imágenes y de todos se aprende algo distinto.

¿Cuál es la fotografía (de toreo) de la vida de cada autor de la casa Arjona, y por qué?

Es difícil quedarse con una foto en concreto. Para mi bisabuelo Agustín sería alguna que le tomara a Belmonte o a Joselito. Para mi abuelo Pepe, probablemente alguna gran imagen de su admirado Antonio Ordóñez. Para Agustín, quizás el desplante de Curro Romero al toro “Flautino” de Gabriel Rojas en abril de 1984, de cuya fotografía transformó en bronce, el escultor Sebastián Santos para el monumento a Curro Romero junto a la Maestranza de Sevilla. Para Joaquín Arjona, quizás un trincherazo de José Tomás la tarde de los 6 toros en Barcelona en 2009.

¿Cuál es la fotografía (del toro) de la vida de cada autor de la casa Arjona, y por qué?

Es complicado saber cuál sería de Pepe Arjona, quizás una fotografía de unos toros reflejados en el espejo retrovisor interior de un coche. Para Agustín una fotografía de un toro de Murube acercándose a un espulgabuey, que parece que hay un dialogo entre toro y pájaro.
De Joaquín Arjona, un toro de Prieto de la Cal escarbando en la arena y surge una explosión de tierra que envuelve al toro (año 2005).

¿Qué toreros son los más fotogénicos entre los fotografiados por la casa Arjona? Por supuesto con respecto a la fotogenia de su toreo.

Antonio Ordóñez, Curro Rome y Morante de la Puebla