Diego Ramos la pintura y el Toreo

José Carlos Arévalo

Perogrullada: hay una pintura taurina. Y no porque su temática sea taurina. Proliferan los artistas que pintan cuadros de toros que no son taurinos. Me explico: lo es aquella pintura que tiene dos lecturas, una pictórica y otra taurina, que deslumbra como obra de arte y a la vez lanza un zarpazo de sabrosa complicidad a quien además es aficionado a los toros. 

La obra del pintor colombiano Diego Ramos ofrece ese doble disfrute. Se la debe considerar como el ejemplo fastuoso de un impresionismo que todavía  no ha dicho su última palabra. La pincelada que no oculta su trazo, el color que se transforma en luz, el dibujo sumergido tras la pintura, el encuadre como timón de la mirada, el magnetismo cromático del ser humano como sujeto del mundo embriagan de belleza una pintura que ha llegado a ese punto de mágica madurez que los aficionados al arte de Cúchares definimos como maestría. Y son estos, los taurinos, quienes gozamos del doble privilegio que nos ofrece el arte pictórico y torero de Diego. Porque si el retrato de Antoñete, Curro y Paula en el patio de cuadrillas es un homenaje a un claroscuro embriagado de color, una especie de Rembrandt interpretado por El Veronés, también es el cuadro que pinta el respeto ante la presencia de los guardianes del misterio taurino. Y esto solo lo sabe el aficionado que lo sintió en la plaza y ahora con la pintura pintura lo vuelve a sentir.

El impresionismo como estilo para pintar el toro y el toreo, el campo y la plaza lo han adoptado muchos pintores y dibujantes, pero solo tres han conseguido que dicha escuela sea la ideal para pintar la tauromaquia. A saber, Ricardo Marín (dibujante), Roberto Domingo y Diego Ramos (pintores). Y de los tres, sinceramente, la obra de Diego es la más sólida. No en el apunte a pluma, donde quizá lo superan los dos maestros fallecidos, pero sí en el lienzo y el óleo. Cualquier aficionado que pasee su mirada sobre su obra reconocerá sus propias sensaciones ante el toreo: el contraluz cegador del ruedo en el cuadro “Sol y asombra”, ese paseíllo que se rompe y desgaja la luz en mil pedazos, las tersas arrugas de las sedas y los golpes como luminarias en los óleos de Manolete, la música callada del natural de Camino, el látigo torero de Chenel en un pase de castigo o el vuelo mágico del capote paulino. O sea, la pintura y el toreo inseparablemente unidos.

En este taurinísimo mayo, Diego Ramos abre en EsDeToros, la sección “El pintor del mes”.

Diego Ramos recuerdos Taurinos

Impresiones del pintor  en el libro TEMPUS-SENSUS

Son tantos recuerdos buenos de la plaza monumental de  Las ventas de Madrid .Ya cerca de 30 años que voy a toros en Madrid y espero que sean otros muchos.

Como curiosidad y detalle imborrable de este periodo tan complejo  y todas la limitaciones impuestas. Tengo que resaltar el paseíllo del festival del 2 de mayo 2021. La reapertura de la plaza, después de mas de un año sin toros en Las Ventas
El 2 de mayo es el cumpleaños de mi padre, la manera de celebrarlo ha sido una buena comida y a los toros, fue muy emocionante escuchar la música, ver los alguacilillos aparecer en el portón y las cuadrillas de toreros partir plaza nuevamente. estar acompañado ese día de mis padres, mas aun cuando en la primavera del 20, exactamente un año antes,, en la primera ola pandemica ambos salvaron sus vidas, mi padre estuvo ingresado contagiado y con oxigeno en estado bastante delicado de salud por varias semanas con los pulmones tocados del famoso covid.
Asi que ese paseíllo y ese festejo nos supo a gloria, a volver a nacer a olver a vivir.
Para mas emociones , el 12 de octubre 2021, dia de la hispanidad, famosa tarde de Alcurrucen, Morante ,Lopez Simon y gines Marin . De nuevo a los toros con mis padres , para ver a nuestro admirado Artista de la puebla, que esa tarde estreno y lucio una bellísima montera elaborada en mi casa. Magnifica corrida de toros para el recuerdo.
Los pintores , buscamos motivos que nos den argumentos y emociones en todo lo que nos rodea. Así que estos momentos y experiencias vividas, nos siguen llenando el alma.